Ibagué y Cajamarca, un ejemplo de participación ciudadana frente a la problemática minera en el territorio Tolimense


Por:  Stefanía Vargas*

*Estudiante de Comunicación social y periodismo de la Universidad de Ibagué.

La minería es una práctica económica que históricamente ha tenido auge en Colombia, por ser este un país con grandes riquezas minerales. En los últimos años, y por motivo del plan de desarrollo del Presidente Juan Manuel Santos, se plantearon para el país, la locomotora minera, que ayudaría a la economía como una oportunidad para el progreso en Colombia, dentro otras locomotoras se encuentran infraestructura, vivienda, agro e innovación.

A lo largo de los dos periodos que ha estado Santos en la presidencia, se han abierto las puertas a diferente multinacionales mineras y se les ha otorgado títulos para extraer diferentes tipos de materiales a lo largo y ancho del territorio colombiano. Sin embargo, en el proceso de llegada en algunos sectores del país, se ha presentado procesos de resistencia por parte de la población que exige su derecho a decidir sobre el manejo de los recursos naturales de su terreno. Un ejemplo es el de Cajamarca – Tolima, un municipio que ha sido considerado como la despensa agrícola de Colombia, por su rica producción agropecuaria y que tiene dentro de su territorio uno de los mayores yacimientos de oro del mundo, que ha entrado en polémica desde hace unos años por la resistencia que el municipio ha puesto para dejar explotar una futura mina, y que tiene de nombre, La Colosa.

La empresa multinacional AngloGold Ashanti es la empresa que ha luchado por conseguir los permisos y los títulos mineros para la explotación de minería a cielo abierto en el proyecto mina La Colosa en Cajamarca.

En este artículo abordaremos cómo ha sido el proceso para lograr la consulta popular, un mecanismo de participación ciudadana, que se utiliza para preguntarle, en este caso a los Tolimenses, si quieren o no minería a cielo abierto y de gran extracción en su territorio, como un hecho real y derecho de cada departamento y municipio. Cabe aclarar que el tipo de minería que se realizaría en La Colosa, implica grandes cambios a nivel del ecosistema y del medio ambiente, que podría provocar contaminación en afluentes de agua y en parte de una reserva forestal que se encuentra en inmediaciones a lo que sería la mina.

Renzo García biólogo, candidato Maestría en Territorio, Conflicto y Cultura, Vicepresidente de la Asociación de Biólogos de la Universidad del Tolima y uno de los principales promotores de la consulta popular en Ibagué, nos cuenta a grandes rasgos como se dio este proceso.

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El proyecto de extracción de oro en la mina La Colosa, inició como una idea que poco a poco se fue materializando y que se empezó a volver algo real en el municipio de Cajamarca. Alrededor del año 2008, fue el momento en el que la comunidad de dicho municipio, vio que ese proyecto podría llevarse a cabo y que este mismo podría representar una amenaza para todo el sector agropecuario, y forestal. La gente se dio cuenta que podría afectar la misma salud de sus habitantes, por las grandes cantidades de cianuro que quedarían como contaminación de la extracción de oro en el suelo y el agua donde la comunidad habita.  Además, el uso excesivo de agua para el proceso de extraer oro, podría acabar con los yacimientos de agua naturales. Fue entonces cuando la comunidad se empezó a organizar en varios procesos de carácter social y comunitario.

Algunas de las organizaciones y ONGS que participaron en un primer momento fueron Ecotierra, Conciencia campesina, entre otras, que posteriormente se unieron como Chorro Blanco, UCAT, COSAJUCA, también otros colectivos que no tiene nombre pero que en la actualidad conforman el Comité ambiental y campesino de Cajamarca. Un factor determinante en el proceso de resistencia hacia la mina, que han tenido estas organizaciones es la formación autodidacta frente al conocimiento de los impactos económicos, sociales, culturales y ambientales que pueden tener los proyectos mineros a cielo abierto, tanto para las comunidades actuales, como las futuras.

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Después de conformar el grupo del comité ambiental y de ver a los habitantes de Ibagué interesados en conocer más sobre los efectos de la minería a cielo abierto y en realizar actividades para la difusión de dicho conocimiento, se realizaron una serie de acciones de conciencia ambiental fuertes que lograran impactar a la comunidad tanto de Cajamarca como del Tolima. Con el apoyo de la una ONGS internacional, el grupo pudo traer expertos internacionales como Robert Moran hidrogeólogo que ha trabajado por más de 30 años en empresas extractivas y que conoce de manera directa los impactos de la minería a cielo abierta. Otro experto que lograron traer al Tolima, fue Joan Martinez Alier, el padre de la ecología de los pobres, un académico que conoce a fondo los temas de conflictos socio ambientales. En el año 2010 se tuvo la oportunidad de viajar a Cajamarca- Perú, un territorio que, al igual, pero no en la misma medida, que Cajamarca -Tolima, es un territorio donde prima la minería. Esto para conocer de primera la mano los impactos de la minería en territorios y comunidades.

Ese viaje, logró dar el empuje para seguir luchando y fortaleciendo los procesos que se estaban llevando en el Tolima.  Posterior a esto y de regreso a Colombia, el grupo empezó a organizar diferentes actividades como la Marcha Carnaval que es una manifestación en contra de la megamineria, vigilias, foros, conversatorios, encuentros ciudadanos, entre otros, bajo un concepto clave de la no violencia, además de tratar de implantar procesos de defensa territorial que apelen al arte y la cultura y al conocimiento como las principales formas de defensa que tienen las comunidades actualmente.

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El momento que se empieza a pensar en una consulta popular en los diferentes municipios del Tolima, fue gracias al ejemplo de la comunidad de Piedras -Tolima. El grupo comité ambiental en defensa de la vida y el agua, estuvo en “campamento permanente” como lo dice Renzo, por más de dos meses en Piedras, con un grupo de estudiantes de diferentes universidades, en su mayoría de la Universidad del Tolima, socializando los impactos socio- ambientales que traería un proyecto de minería. Posterior a esto, el grupo estuvo presente en el 2013 en la consulta que se realizó en este municipio. Al ver la gran acogida, la valentía, la fuerza y la reacción de los habitantes de la comunidad frente al problema de minería y cómo esto se vio reflejado en la consulta, el comité tomó la decisión de, aunque era un proceso tedioso, adelantar el mismo proceso en los 7 municipios que conforman la cuenca mayor del rio Coello.

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A mediados del año 2014, el grupo ya había emprendido la labor de buscar una forma de realizar la consulta popular en la ciudad de Ibagué, por medio de charlas y asesorías jurídicas con abogados como Rodrigo Negret se presentaron las propuestas primero al consejo de Espinal, el cual negó rotundamente la posibilidad de realización y posterior se presentó al consejo y al alcalde de Ibagué, que en ese entonces era Luis H. Rodríguez, quién firmó un pacto de vida con el comité, pero que posteriormente no hizo efectivo dicho pacto al no presentar el proyecto ni su apoyo frente al consejo.

Cabe resaltar que para la realización del proyecto Consulta Popular para aprobar o desaprobar la minería en el municipio de Cajamarca, se tuvieron en cuenta diferentes leyes como la Ley 134 del 94, primer a ley estatutaria que reglamenta la mayoría de mecanismos de participación ciudadana contemplados en la Constitución Política de Colombia, también el artículo 33 de la ley 136 del 94 que, de manera clara, menciona el deber del municipio en hacer una consulta popular cuando un proyecto de naturaleza turístico, minero o de algún otro, amenace con crear un cambio significativo en el suelo.

También se tuvo en cuenta algunas jurisprudencias como la sentencia C 1,2,3 del 2014, la sentencia C035 y C389 del 2016 que dieron la posibilidad de solución a un tema delicado y era el de autonomía de los territorios municipales.

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Para el año 2016, con la nueva administración en Ibagué del Alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, la consulta popular contó su apoyo, en sus primeros 100 días de gobierno, el alcalde registró la propuesta ante el consejo de Ibagué, quienes posteriormente fallarían a favor de la misma. En caso de Cajamarca, el consejo aprobó el proyecto de consulta popular de forma independiente de la negativa hacia la misma del alcalde de dicho municipio, el pasado 30 de agosto de 2016.

La Corte Constitucional falló a favor de la autonomía territorial de los municipios, permitiéndoles la realización de los mecanismos de participación como la consulta popular minera. Hecho que permitió que la propuesta de consulta popular en Ibagué y Cajamarca se hiciera realidad. Esta consulta decidirá si los ibaguereños y cajamarcunos desean o no, la explotación de oro en proyectos de minería a cielo abierto en la mina La Colosa.

Esto representa un gran paso en reconocer que la participación ciudadana es y debe ser el eje central del Estado social de derecho. La consulta popular en Ibagué que actualmente está suspendida (ver: La consulta popular no se anuló, se suspendió temporalmente), y la de Cajamarca aún espera fecha tentativa. Ibagué podría ser la primera ciudad en decidir sobre la explotación minera en su territorio, esto marcaría un hito para los demás municipios y ciudades que quieran desarrollar consultas populares por medio de la participación ciudadana y decidir qué proyectos dejan entrar o no a sus territorios.

 

 

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