Distopía minera en Sudáfrica


22, ene. CI.- “Yo vengo de su futuro” Así concluye sus intervenciones públicas David Van Wyck investigador de la Fundación Bench Marksgira por Colombia. El investigador sudafricano que ha dedicado los últimos diez años de su vida a documentar  y denunciar el actuar de las empresas mineras, entre ellas la empresa sudafricana Anglo American y su filial Anglo Gold Ashanti, la misma contra la que las comunidades colombianas se movilizan para impedir su ingreso y evitar un desastre ambiental similar al que dejó en África.

Una pesadilla distópica

Frente a una audiencia de centenares de estudiantes del diplomado popular del comité ambiental con la Universidad del Tolima, Susan Moraba, una de las 138 jóvenes a cargo del monitoreo social y ambiental en las comunidades africanas,  cuenta que: “No hay agua, que la llevan cada 15 días y que hay ocasiones en las que se pasa un mes sin agua y hay que ir a buscarla a los pozos de las minas de carbón abordonadas aledañas al pueblo, dejarla  reposar y hervir el agua menos sucia que queda encima”

Las fotos presentadas durante el evento  dejan ver las imágenes de terror dejadas por la multinacional Glencore en uno de los pueblos con mayor contaminación del aire en el mundo. Estas imágenes que no son tan lejanas a la realidad que vive la guajira colombiana después de 30 años de explotación de carbón.

Son 6000 las minas abandonadas en el país a pesar de una legislación estricta, “600 solo donde vivo, en Johanesburg y nos dejaron 60 000 toneladas de residuos de uranio, hay barrios más radioactivos que Tchernobyl,” añade David y explica que con una tasa de desempleo real del 40%, no es nada sorprendente que pandillas y mafias locales estén en guerra para el control de las minas abandonadas. “Seremos los primeros refugiados del agua. Los ríos y las aguas subterráneas ya son radioactivos, importamos el agua por un túnel desde la represa de Katse a 600km en el país vecino de Lesotho” una represa construida gracias a un acuerdo con el Banco Mundial.

Una paz minera

En las conversaciones informales después de la conferencia surgieron las preguntas: ¿En sudafrica no gobierna el partido de Mandela? refiriéndose al Congreso Nacional Africano -CNA-, elegido hace 22 años después de los acuerdos de paz que confirmaron la caída del apartheid, a lo que polémicamente Van Wyck responde: “Mandela es un invento de la bbc”

Empieza a contar los años en el partido comunista, el CNA, el exilio, el ejército de liberación, la  guerrilla y el proceso de paz. “Yo escribía los discursos y eran mentira”. Recuerda que en el 2004 se miró al espejo y se odió a sí mismo por participar en lo que, según él, ya era una traición al movimiento de liberación. “Las negociaciones de paz en sudafrica eran muy públicas. Los periodistas sesionaban con los negociadores y todos nos informábamos de los que pasaba, pero luego supimos de las negociaciones secretas, las que entregaron el país a las empresas mineras.”

“Hubiéramos podido tomar el poder, el país ya era ingobernable por toda la presión ejercida por la huelgas y los paros. Cuando asesinan a Chris Hani, dirigente del partido comunista, la gente se toma las calles, y casi se toma el poder si no hubiese sido por un llamado a la calma y a las negociaciones, en voz del carismático Mándela por televisión. Después de las elecciones libres del 1994, el CNA acepta reembolsar la deuda contraída por el régimen del Apartheid, una deuda contraída para financiar la guerra contra el movimiento de liberación. Cerramos las escuelas y los hospitales para reembolsarles las balas que nos habían disparado”. Dice Van Wyck

Una resistencia

Susan Moraba, quien hace parte del las comunidades afectadas, describe su lucha contra ese nuevo apartheid desde la ciudad de Malahleni, ciudad del carbón en zulú, en la provincia de Mpumalanga, utiliza pruebas de aguas, denuncias ambientales, podcast, twitter y boletines para contar la historia de las víctimas de la minería. Moraba precisa que cuando se hace necesario las comunidades recuren al saboteo de maquinaria o a quemar las oficinas de una empresa que se niega a responder por los daños. “La gente ya no cree en las mentiras de las empresas, está cansada”.

Ella está impulsando el Movimiento Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería Unidas en la Acción –Macua-. La ley establece una cuota de 13 mujeres por 100 hombres en la mina. Viven agresiones sexuales, humillaciones y desprecios cotidianos y se organizan como mujeres afectadas por la minería con las amas de casa que sufren de la ausencia de agua, por ello están organizándose en el Movimiento de Mujeres Afectadas por la Minería Unidas en la Acción.

¿Hacía una nueva utopía?

La minería se convirtió en una pesadilla y la juventud reclamaba el cambio prometido en los acuerdos de paz. El gobierno tuvo que acceder a estudiar un plan de gratuidad escolar después de que un movimiento ocupara simultáneamente, hace unos meses, las 27 universidades del país haciendo imposible un desalojo policial.

Cuentan que el 16 de agosto 2012 el vicepresidente Cyril Ramahosa, al recibir una llamada de sus colegas de Londres llamó, al jefe de policía para que acabar la huelga de los trabajadores mineros de Marikana, 34 huelguistas fueron abatidos a las 3 de la tarde del mismo día frente a las cámaras del mundo.

Además del movimiento social, el movimiento político parece indicar tiempos de cambios “El CNA en su arrogancia expulsó su ala juvenil la cual venía criticando la traición de los viejos” explica Van Wyck que formaron un nuevo partido Los Luchadores por la Libertad Económica, prometen nacionalización de las minas y principales sectores de la economía, en 2014 seis meses después de su conformación se convirtieron en la tercer fuerza electoral del país que podría ganar las elecciones regionales del 2016 y nacionales de 2018.

“Sudafrica tiene 88% de las reservas mundiales de platino, 55% del oro”, advierte David y concluye que al igual que bajo el Apartheid el movimiento social esta generando la ingobernabilidad que lleva al cambio, pero igual que durante el Apartheid hay base militar de EEUU en Botswana y el no cree que dejarían nacionalizar tantas reservas.

Ver mas: http://colombiainforma.info/internacional/3021-distopia-minera-en-sudafrica

Articulo tomado de /colombiainforma.info/

Anterior Invitación Consulta Popular
Siguiente La minería quiere acabar con el río

Sin Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *